10 octubre, 2009

Adiós, Tío Calambres.


Cuando era pequeña, mi madre me dijo una vez que este señor había nacido sin ojos, y que se los tuvieron que abrir con un cuchillo.Yo siempre me lo creí.Ahora parece también cierto que ha muerto,así que no hay más remedio que creer que sus ojos, como mejillones pequeños, se cerrarán para siempre una vez abiertos, después de todo.O sea, que se los abrieron para nada, para que los haya que tenido que cerrar de nuevo.Descansa en paz, coñazo de Tío Calambres!!...