05 junio, 2010

Territorios, Sevilla, 2010.Rinôçérôse, diez años después.




Me las prometía muy felices, pero no pudo ser.Tal y como me temí desde un principio, Pantha du Prince nos dejó tirados, las razones las sabrá él, pero esto pasa por vivir en Sevilla: aquí sólo vienen las viejas glorias: AC/DC, Springsteen, Madonna, y el que diga lo contrario, que tire de agenda:mañana tocan Public Enemy...¿traerá las cervicales en su sitio Flavour Flav? ¿Será de los chinos el megareloj que le cuelga del cuello de hace años, signo de los tiempos?
Pero la sorpresa de la noche fue el auténtico CONCIERTAZO, así, con mayúsculas que nos ofrecieron los franceses Rinôçérôse, uno de los grupos franceses que más admiro desde hace años.
Hace justo diez años que los fui a ver al último Espárrago Rock, todos mis amigos iban a ver a los insufribles The Cranberries, (más conocidos en mi pueblo por Los Gamberris), pero un tremendo tormentazo acabó con la actuación soberbia de Cypress Hill y todo lo demás, se suspendió y finalmente, los organizadores se arruinaron y nunca más se celebró el evento, y con ello se fueron mis enormes ganas de ver a este fantástico grupo de Patou y Jean Philippe, del cual por cierto, conseguí su primer trabajo, "Installation Sonore" en ................Pushkar, India, en la tienda de música de mi querido amigo Ravi Sharma.
Lo de anoche fue una sorpresa mayúscula.......qué puesta en escena, qué temazos, qué grupazo, y qué dos personajes salieron a cantar un par de temas, en especial uno de rojo que me recordaba a los actores de "Ciudad de Dios", con su estética setentera, su cardado afro, su vocecita en falsete como el mejor Prince, y el otro, una especie de Billy Corghan enfundado en cuero en su mejor momento.....en resumen, de los mejores conciertos que he visto jamás.Apoteósico.
De la actuación de Tindersticks, lo de siempre, no son un grupo para poner a funcionar en un escenario donde parece que la música es lo de menos y sí el ronroneo del personal, tal y como pasó en el de Rufus Wainwright, aunque Stewart Staples esta vez sí estuvo más cercano que la otra vez que lo ví en el Teatro Central. De todas formas, sus canciones son pura poesía, un grupo muy muy especial.

De la actuación de Los Planetas, mejor olvidémosnos, nunca me gustó el cantante, que ayer incluso se le oía y todo, ni la actitud de enteraos y superaos que llevan desde hace años.
De la espantá de Pantha du Prince, qué decir, si en el Espárrago dio la casualidad que cumplí yo por aquel entonces 40 años, no me importa ahora esperar otros diez más, cuando tenga 60, para oir su magistral "Black Noise", porque aún seguiré yendo a los conciertos.
Por cierto, Alcaldía de Sevilla, sigan recortando presupuestos y demás eventos fuera de lo que no sea lo típico del sur, que siempre habrá entonces más lugar para flamenquito, óperas, Rocíos, velás y CorpusChristis, amén.


A Jota se le escuchó y todo!...







Tindersticks.