17 febrero, 2009

A Marta del Castillo

Marta,mi niña,te están buscando desde hace tantos dias,escucho los helicópteros sobrevolar Coria, Gelves, San Juan,el río entero,quizás estés en el cielo, justo lo contrario del infierno momentáneo que te hizo ver esa mala bestia que te atizó con el cenicero...él también me da mucha pena,toda una vida sufrirá esa mala vibración de un pais entero que, si pudiera, le sacaría los ojos.Si hubiera sido mi hija,yo misma lo estrangularía con mis propias manos.Me parece una de tantas niñas que vienen a hacerse piercings a mi tienda...Nunca me alegré tanto de no tener hijos........como decía el inigualable Federico Luppi en "Martín Hache",cuando un hijo se te muere,vives,porque no tienes mas remedio que vivir, porque no hay otra cosa que hacer,pero en realidad lo que quisieras es morir tú también.