11 julio, 2010

Tarik y la Fábrica de Colores - Porque es domingo

Ya en su momento hice toda una declaración de mi admiración por Álvaro, líder de Tarik y la Fábrica de Colores, uno de los mejores músicos que ha dado este país, y como no podía ser de otra forma, dado el (dis)gusto musical reinante, nunca bien apreciado por las grandes masas que aúllan al son de Bisbales, Bustamantes y demás ralea mediocre musical.

Hoy es domingo, y porque es domingo, más de uno, esperemos que, como dice él en este tema, se ponga la camisa del equipo ganador.

A mí el fútbol, la verdad, ni fú ni fá, pero curiosamente, viendo lo que está sucediendo en este país con este equipo de gloria que tenemos, me ha dado por pensar que en muchas otras ocasiones, las soluciones a todo lo que nos sucede desde hace siglos podía bien pasar por actuar entre todos precisamente como hacen ellos: unidos.No sé de donde es cada jugador, creo que son de diferentes puntos del país, y en este juego, lo de menos son las nacionalidades, el sitio de procedencia de cada uno: aquí lo que se juega hoy no es el estatut de Pujol, ni siquiera la procedencia de un charnego como Ramos, que aunque no sea un trabajador allí, si lo fuera, lo llamarían despectivamente así, por venir del nunca bien ponderado sur.

Así sí se llega a algo, y aunque a veces, a uno, viendo las chorradas que dice por ejemplo, Marianico Rajoy sobre su españolidad (ni que los demás no quisiéramos a nuestro país, la derecha en ese juego ya anda perdiendo fuelle cuando luego su españolidad se descubre en paraísos fiscales donde ponen su dinerito tan español) ó los lamentos de Montilla porque no quiere ser español aún siendo de origen andaluz también ( pero el dinero que la administración central les da a espuertas bien que lo aprecian, para eso no hay nacionalidad que valga) se llega a la conclusión de que viendo ésto, lo que aquí falta , a todos los niveles, es una unión que de forma extraña nunca llegará entre todos, visto como está el patio.

Por eso, porque es domingo, espero que por un día, todos nos pongamos la camisa del equipo ganador.

Va por tí, Álvaro.