16 mayo, 2010

Thailandia

Tienen una monarquía inamovible, de la cual no se puede ni hablar en voz baja, con un rey omnipresente que, si nos tenemos que creer lo que dicen,- que es una manifestación de Vishnú-, las últimas reencarnaciones de éste congelarían sus próximos avatares, y unas gentes, que, lejos de lo que dice la publicidad, han perdido la sonrisa que les caracteriza, o por lo menos, lo pude ver con mis propios ojos cuando estuve entre ellos.Ahora, por enésima vez, hay enfrentamientos con el ejército, lo cual puede desembocar en otro golpe militar, en el derrocamiento de una monarquía obsoleta, y seguramente, en el peor de los casos, en un baño de sangre donde depende de ellos que salgan reforzados ó más reprimidos aún de lo que están.
Y todo esto, en un país de una economía emergente asombrosa, donde se trabaja duro y son futura (si no lo son ya) potencia económica, lo que se llama dragones asiáticos.Ojalá el dragón se zampe de una vez ese destino que todo país tiene que soportar bajo tiranías monárquicas atrasadas, que no conectan con su pueblo, que encima viven a costa de ellos y que encima los machacan cada vez que les da por decir basta.
Thailandia en mi corazón, los dioses la amparen.