10 octubre, 2009

Adiós, Tío Calambres.


Cuando era pequeña, mi madre me dijo una vez que este señor había nacido sin ojos, y que se los tuvieron que abrir con un cuchillo.Yo siempre me lo creí.Ahora parece también cierto que ha muerto,así que no hay más remedio que creer que sus ojos, como mejillones pequeños, se cerrarán para siempre una vez abiertos, después de todo.O sea, que se los abrieron para nada, para que los haya que tenido que cerrar de nuevo.Descansa en paz, coñazo de Tío Calambres!!...

4 comentarios:

Elena dijo...

No sabía lo de su muerte.Siempre, y que me perdone, lo encontre más cursi que un repollo.Pero me caia simpatico.Beijinhos.

Anónimo dijo...

vaya los recuerdos que me traes! y hay que ver las cosas que te contaba mamá.......... yo no me acuerdo de ello.
Besos
Telji

bela dijo...

Da palo hablar mal de los muertos pero era un babosito, como dirían allá por su tierra, je, je

Besos

Sonu Kumawat dijo...

Babosito no sé, pero también Franco murió y nadie se corta en ponerlo verde (yo, por cierto,no me canso)...ajjajajaja! Besos, Bela!